De la tierra al público, sin rodeos
En la Fundación Loros, cada producto que nace de esta tierra tiene un propósito mayor: financiar la conservación de nuestras aves. Desde las fincas Los Guardianes y Vista Hermosa, Jendel y Eder realizan día a día labores de ordeño de nuestro ganado; Nilson recoge los racimos de popocho y los huevos de las gallinas criollas; y Angélica lleva todo eso al público con la certeza de lo que está entregando.
Aquí no hay intermediarios ni etiquetas con ingredientes imposibles de pronunciar. La leche sale directo del campo — parte se vende fresca, parte se convierte en queso y suero artesanal. Los huevos vienen de gallinas que comen hojas, maíz y verduras, no concentrado industrial. El popocho lo corta quien lo sembró.
Comprar estos productos es sostener un santuario. Cada cantina de leche, cada racimo, cada bandeja de huevos es conservación en acción.