De la tierra al plato, con sazón costeño
En Fundación Loros recibimos a nuestros visitantes con el corazón y con el sabor de esta tierra caribeña. Antes de que los loros vuelen sobre sus cabezas y el verde del santuario los envuelva, los recibimos con una bandeja tendida sobre hoja de plátano: patacones crujientes, yuca frita, queso blanco en cubos, hogao y sus salsas. Todo cosechado aquí mismo, en estas 520 hectáreas, sin un solo preservativo de por medio. De la mata al fogón, del fogón a la mesa.
Detrás de cada bandeja están Angélica y Zaida, dos costeñas de pura cepa que cocinan con ese sazón que no se aprende en ningún libro. Hay algo que ellas le ponen a la comida — paciencia, cariño, orgullo caribeño — que los visitantes sienten aunque no sepan nombrarlo. Queremos que quien llegue a Fundación Loros se enamore de nosotros no solo por los loros, sino también por este pedacito de costa que les servimos caliente en el primer sorbo de bienvenida.