Juancito y el letrero que protege el monte
Hay un letrero verde plantado en la orilla del predio, donde el terreno despejado se encuentra con la sombra del bosque. Dice lo que no se puede hacer aquí: no cazar, no quemar, no talar. Lo administran la Fundación Loros e Inversiones Riman S.A.S., y unas cámaras lo vigilan las veinticuatro horas. Ese día, José Marín vino desde la Fundación a hacer una visita de inspección al área protegida, cerca de Cartagena.
Lo acompañó Juancito, uno de los campesinos de la zona. Se paró junto al cartel con el pulgar en alto y las botas de caucho bien puestas, como quien conoce ese pedazo de tierra mejor que nadie. No hacía falta decir mucho más: la foto lo contaba todo. El monte detrás, el sol encima, y ese hombre posando al lado de las reglas que él mismo ayuda a respetar.