Cuatro encuentros entre el lago y el arroyo
Ese miércoles, Carlos Andrés Matas Contr recorrió distintos rincones del predio y la jornada le fue devolviendo vida en cada parada. En el lago 2, un grupo de seis monos titis se dejó ver entre la vegetación ribereña — suficientes para llenar varios videos y confirmar que la familia sigue ahí, activa, indiferente a la cámara. Más tarde, en el lago 1, un carpintero pequeño apareció y desapareció entre los troncos con esa urgencia característica que tienen los de su especie.
El arroyo de la finca Los Guardianes guardaba dos sorpresas. Primero, un barranquero camuflado tan bien entre las ramas que solo el círculo verde trazado sobre la foto lo delata — esa criatura de colores imposibles que parece hecha para esconderse en el monte. Y junto a él, otra ave que Carlos Andrés no alcanzó a identificar pero que quedó capturada en video, esperando nombre. Cuatro especies, dos lagos, un arroyo: lo que parece un día ordinario de campo termina siendo, otra vez, el inventario silencioso de todo lo que vive aquí.