El mamón de mico que no pierde el verde
Alejandro llegó al santuario con una rama en la mano y una sola certeza: el mamón de mico está siempre verde. El árbol, cuyo nombre científico es *Melicoccus bijugatus*, sigue en pie y activo en algún rincón de las 520 hectáreas de Fundación Loros, ofreciendo sus pequeños frutos amarillos incluso cuando la temporada no lo pediría.
Sin embargo, la rama que Alejandro fotografió sobre una tabla de madera rústica contaba otra historia entre sus líneas. Los frutillos redondos y las hojas lustrosas aparecían salpicados de manchas oscuras —señales que podrían apuntar a una enfermedad o a alguna plaga que está haciendo lo suyo en silencio. La madurez avanzada de los frutos y esas marcas juntas son una advertencia que el equipo tomó nota de registrar.
Por ahora, el árbol resiste y verdea. Pero la imagen quedó en la bitácora como recordatorio de que en el santuario hay que mirar no solo si algo vive, sino cómo vive.