Frutos verdes bajo el cielo de Los Guardianes
José Marín caminó esta tarde por el sector Los Guardianes con los ojos puestos en lo alto. Las palmeras de coco se alzaban contra un cielo azul de nubes blancas, y entre sus largas hojas extendidas colgaban cocos en distintas etapas: los más tiernos casi escondidos, los maduros pesando hacia abajo con esa calma que tienen los frutos que ya cumplieron su tiempo.
Unos pasos más adelante, un árbol de mamón acaparaba la atención. Las ramas se doblaban bajo el peso de cientos de frutos verdes apretados entre hojas brillantes, prometiendo la cosecha que viene. Dos coordenadas, dos árboles, una tarde de campo sin novedades mayores — que en la reserva a veces es la mejor noticia.