Azul eléctrico en el camino del arroyo
Maicol González iba por el camino del arroyo, en el cerro El Peligro, cuando algo azul detuvo sus pasos. Posado sobre una ramita seca, casi quieto entre el ruido del monte, había un caballito del diablo de un azul tan brillante que parecía sacado de otra luz. Lo fotografió ahí mismo, con el fondo de rocas y hojas secas apenas desenfocado, y el insecto como dueño absoluto del encuadre.
El registro corresponde al orden Odonata, suborden Zygoptera — los caballitos del diablo, primos más delicados de las libélulas. Por la coloración intensa, el género podría ser Argia o Enallagma, dos grupos comunes en el Caribe colombiano, aunque la especie exacta tendrá que confirmarla un especialista. Lo que sí es seguro es que su presencia habla bien del arroyo cercano: estos insectos solo prosperan donde el agua está limpia y el ecosistema, en buen estado.