La B29 y el bebedero bajo la sombra
El domingo 29 de marzo, a las siete y media de la mañana, la guacamaya B29 apareció sola entre las ramas de un árbol de almendra. Estaba tranquila, como quien no tiene apuro de nada, mientras algunos visitantes la fotografiaban desde abajo. Esa quietud de las primeras horas, cuando todavía el calor no aprieta, es de las pocas cosas que se dan gratis en el campo.
Más tarde, Omar Enrique Berdugo Cabeza se dirigió al árbol de Uvita para hacer lo que hace siempre: revisar el bebedero que él mismo instaló y rellenarlo con agua limpia y fresca. No es un gesto espectacular, pero sí es uno de esos cuidados silenciosos que sostienen el trabajo en la reserva. Omar se aseguró de que el recipiente quedara bien bajo la sombra, porque en estas tierras cerca de Cartagena el sol castiga duro y el agua tibia no le sirve a nadie.
La B29 estuvo sola durante todo el avistamiento. Sin compañía aparente, pero con agua fresca esperándola en la Uvita.