Siete titis y una cría en el lago
Esta semana el Lago de los Titis guardaba un secreto que no tardó en revelarse. Blanca y sus compañeras, médicas mexicanas de visita en el santuario, se acercaron al espejo de agua cuando el grupo apareció entre las ramas: siete monos titis moviéndose despacio, con esa elegancia nerviosa que los caracteriza. Pero lo que hizo detenerse a las visitantes fue la cría, nacida apenas la semana pasada, aferrada al cuerpo de uno de los adultos como si el mundo entero dependiera de ese abrazo.
Blanca documentó el momento en cuatro videos que capturan al grupo familiar en su rutina tranquila, ajenos casi por completo a los ojos que los observaban desde la orilla. Las imágenes quedan en el registro del santuario como prueba de que el grupo sigue adelante, que nació una vida nueva, y que a veces los mejores testigos de eso llegan desde muy lejos sin haberlo planeado.