La ceiba que guarda tres mundos
Esa mañana en Finca El Paraíso, Carlos Andrés Matas Contreras andaba solo por el monte cuando un movimiento entre las ramas le llamó la atención. Eran seis monos tití —los contó uno por uno— desplazándose con esa agilidad nerviosa que los caracteriza, saltando de árbol en árbol como si el bosque fuera suyo, que en cierta forma lo es.
Pero el verdadero hallazgo del día fue una ceiba que parecía haberlos convocado a todos. Ahí mismo, en ese mismo punto del GPS que Carlos Andrés fue enviando antes de poder explicar lo que veía, tres iguanas reposaban sobre las ramas con la calma de quien lleva siglos en el mismo lugar. Y más cerca del tronco, dos trepadores de troncos subían y bajaban buscando insectos entre la corteza, ajenos al registro que se estaba haciendo de ellos.
Todo ocurrió en un solo instante y en un solo lugar: titís, iguanas y trepadores compartiendo la sombra de una ceiba en El Paraíso. Carlos Andrés alcanzó a sacar el video antes de que cada quien siguiera su camino.