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El roble que floreció entre comederos

Omar Enrique Berdugo Cabeza llegó esa tarde al parque de la Fundación con una tarea que ya conoce de memoria: levantar los comederos y asegurarse de que las aves liberadas tengan su ración. Es una rutina que se repite, pero que guarda la convicción de que la libertad de un ave no significa abandonarla a su suerte. Fue al alzar uno de los comederos cuando lo vio. Ahí estaba el roble, parado en medio del parque como si siempre hubiera esperado ese momento para mostrarse: cubierto de flores, encendido, deslumbrando el verde del entorno con un color que Omar no supo bien cómo describir, pero que lo detuvo en seco. Las flores del roble —árbol nativo de estas tierras colombianas— iluminaban el parque entero. Hay días en que el trabajo de campo se mezcla sin aviso con algo que se parece a la maravilla. Este fue uno de esos días para Omar.
🌿 Flora
roble
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