La dormilona florecida entre hojarasca seca
En la tarde del 22 de marzo, Michel Salas y Salomé Piza encontraron en los terrenos de la Fundación Loros algo que fácil se pasa por alto entre la hojarasca: una dormilona en flor. La planta, *Mimosa pudica*, crecía sobre suelo seco y tapizado de hojas caídas, con sus ramas delgadas cargadas de botones verdes apenas apuntando, y una flor ya abierta que mostraba sus filamentos blancos con toque amarillo — discreta y precisa, como suelen ser las cosas que más valen la pena.
La dormilona es de esas plantas que casi todo el mundo ha tocado de niño para verla encogerse, pero pocas veces se detienen a mirarla de verdad. Pertenece a la familia Fabaceae, subfamilia Mimosoideae, y su floración en este ambiente de transición estacional dice algo del estado del suelo y la época. Michel y Salomé la fotografiaron y dejaron el registro con coordenadas precisas: 10.4473°N, 75.2620°O. Un hallazgo pequeño en tamaño, pero exacto en lo que cuenta.