Tres venados y tres tucanes en la misma mañana
José Marín caminaba por la reserva ese lunes cuando los tres venados aparecieron de golpe entre la vegetación. En cuanto lo sintieron, saltaron al monte con esa elegancia nerviosa que tienen — pero uno de ellos, quizás el más curioso o el más hambriento, dio media vuelta y regresó a seguir comiendo como si nada. José tuvo la calma de grabarlo todo, y ahí quedó: un venado pastando tranquilo en los alrededores del punto 10.4448616, a espaldas de quien lo observaba.
Unos minutos después, a escasos trescientos metros al noreste, tres tucanes cruzaron el cielo antes de posarse en un roble. Quietos sobre las ramas, con ese pico desproporcionado que parece una broma de la naturaleza, se dejaron ver el tiempo suficiente para que José levantara la cámara de nuevo. Dos videos, dos registros, una mañana de campo que no se veía venir.